AGAPES FRANCOPHONES 2010

AGAPES FRANCOPHONES 2010 126 en G. Reyes (1984, 198) como nos advierte Reyes, La oratio quasi obliqua no es una variedad de EIL [estilo indirecto libre]. Es fácil confundir ambos procedimientos porque el narrador adquiere, en ambos casos, el punto de vista y, a veces , los rasgos expresivos del personaje cuyo discurso interior o exterior mimetiza”. Y en una nota añade: “La restricción ‘a veces’ vale, sobre todo, para la oratio quasi obliqua ; el EIL adopta siempre algún rasgo lingüístico del hablante citado”. J.D. Gallagher (2001, 209-244) en cuanto a las similitudes, opina que sea cual sea la lengua en la que se usa dicho modo de discurso, éste presenta una serie de ventajas sobre el estilo indirecto. En primer lugar, permite hacer uso a la vez de las cualidades del DD (viveza y presencia “directa” de los personajes) y del DI (concisión y distanciamiento del autor). En segundo lugar, y como consecuencia de la anterior característica, sirve para presentar al mismo tiempo el exterior de un personaje (a través de la voz del narrador) y su interior (a través de la voz del propio personaje). Y, en tercer lugar, esta doble visión sobre los acontecimientos narrados permite una polifonía que da grandes posibilidades irónicas al narrador. Al explorar las formas de oralidad escogidas por los autores en cuestión hemos notado que los traductores de los textos seleccionados restituyen, en la mayoría de los casos, palabras, fórmulas y modismos mediante signos lingüísticos semejantes, concebidos para otorgar realismo al texto de llegada. Veamos algunos ejemplos de la presencia de estos elementos en los textos escogidos. Por ejemplo, el deíctico aici/aquí pone de manifiesto el uso de los adverbios demostrativos en LP (lengua de partida) y en LL (lengua de llegada), eso es el rumano y el español: (1a) Nu era nimeni aici, nici o suflare omeneasc ă , nici un ochi care s ă -l vaz ă , nici un glas care s ă -l deie pe fa ţă , nici o minte care s ă treac ă peste a lui, nimeni ş i nimic decît t ă cerea, mirosul de t ă mîie ş i de f ă clii, sfin ţ ii de pe pere ţ i ş i b ă taia din cînd în cînd a copitelor de cal în piatra de pardoseal ă … (IS 3 , 136) (1b) No había nadie aquí, ni un alma, ni ojo que lo viera, ni una voz que lo traicionara, ni una mente más fuerte que la de él, nadie y nada, sino el silencio, el olor a incienso y a cirios, los santos de la pared y el golpe de vez 3 SLAVICI, Ioan, Moara cu noroc, Ia ş i, Editura Moldova, 1991. Désormais désigné à l’aide du sigle IS, suivi du numéro de la page.

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